Los orígenes del Colegio de Odontólogos se remontan al año 1965, cuando por iniciativa de un grupo de colegas de la provincia de Santa Cruz se promulga la Ley provincial Nº 547, conocida también como Ley de Colegiación. A través de la misma, se realiza una convocatoria a los profesionales de la odontología para que conformen el colegio profesional y que designen a las autoridades que han de regir los destinos de esta nueva institución colegiada. Así, a partir de esta iniciativa se eligen delegados departamentales en toda la provincia de Santa Cruz.

Cada departamento tenía un número de delegados que se determinaba de acuerdo a la cantidad de profesionales que hubiera en el mismo, de modo de garantizar la representatividad. Luego, mediante la reunión de este grupo de delegados se designaría la primera comisión directiva que asumió los destinos del Colegio de Odontólogos de la Provincia de Santa Cruz.

La creación del Colegio provocó la organización de la profesión y por lo tanto dio lugar a las distintas instituciones que han hecho al mejoramiento profesional a través de su ley.

La función principal del Colegio fue desde un primer momento el ordenamiento de la profesión a través del establecimiento de una serie de normas y organismos que permitieron ir adecuando la práctica profesional a las necesidades de las distintas épocas.